FUSIÓN Y CONVIVENCIAS
QUINTO ANILLO, LUCES EN LA CASCADA
Siempre llego temprano al Terminal y Chila siempre esta allí esperándome del gran viaje transcurrido, es un camino en autobús de ocho horas promedio y aquello que se inició en un portal de Internet va asegurándose en el tiempo bajo el consentimiento de una voluntad férrea y un sueño a cumplir. Creo vivir un nuevo tiempo de sensibilidad donde la madurez y la reflexión constituyen la mejor honda para lograr mostrar lo que se desea y quiere, dejando a un lado las viejas historias de una vida cotidiana que solo mostró un lado de nuestra cultura.
Los artículos de prensa escritos con inmediatez quedaron en el pasado, ahora el proceso es más lento porque hay una nueva dulzura donde mi vida esta de nuevo relacionada con la feminidad y un tema un poco agrio como es la sexualidad. Desde los catorce años escribo sobre ello, pero, durante los últimos cuatro años he escrito solo de política.
A primera hora de la mañana busco el pasaje para viajar al otro día por la noche, hasta el momento estos intentos ha resultado todo un éxito, dejándome arrastrar por la querencia de ver a quien alienta la totalidad de mis sentimientos. Es un corto tiempo alimentando mis oídos con su voz y presencia, lapso que ha de alargarse en el sueño de las formas y la pasión de comunicarse para encontrar la serenidad de nuestros sentimientos.
Es un entusiasmo, el expreso velozmente recorre su camino, mientras disfruto de los anteriores encuentros y tener frente a mí un mensaje claro sobre las nuevas pisadas de esta experiencia. El alma masculina tiene muchas debilidades que se fortalecen ante la mirada de sus ojos fuertes como sí fuesen una tina de burbujas azules. Es la hora del descanso porque cada mañana se mostrara radiante para empaparnos de una nueva visión que tendrá flores como una nueva esperanza.
Tovar, es un pueblo donde todo ocurre con tranquilidad y esta lleno de historias que giran alrededor de los viejos patios, donde se reúnen las nonas para contar sus historietas y no dejar dormir a quienes duermen en ese pueblo hermoso encerrado en las montañas andinas. El viento limpio de la Cordillera recorre sus calles como un silbido que alborota nuestra cabellera para afirmarnos en aquellos recuerdos infantiles, era un viaje desde La Fría hasta Caño Zancudo pasando por Santa Cruz de Mora, Tovar y Zea para visitar algunos familiares que se dedicaban a la cría de ganado, sembradíos de plátano y producción de quesos.
Visitar esta región origina una secuencia de impulsos que lo marcan a uno porque la afectividad me inspira automáticamente para rememorar las travesías que debo realizar desde La Pastora y Las Trinitarias para percerbir un verdadero proyecto que nos lleva a encontrarnos con la vida misma.
*escritor